Los hosteleros afrontan el fin de semana con mayor carga de trabajo del año prácticamente llenos y sin apenas camas libres. Conscientes de que Moto GP es el pico turístico por excelencia, los empresarios del sector han ido especializándose con el paso de los años y trabajando para mejorar. ¿El objetivo? Ofrecer un servicio de calidad centrado en el público concreto que viene a las carreras para conseguir que repita.
«Hemos intentado profesionalizarnos en el turismo de motor dando más información de interés para los moteros y atendiéndoles mejor; por ejemplo, ofrecemos zapatillas para que puedan descansar de las botas, perchas fuertes para colgar los monos, servicios de limpiacascos…», explica Nieves Ballestero, gerente de la Asociación Turismo Bajo Aragón.
Y parece que el esfuerzo surte efecto. Esta asociación nació en 2014 y, desde entonces, se han triplicado las plazas de alojamiento disponibles (en total, en toda la Comarca hay más de 100 hoteles, hostales, viviendas de uso turístico o cámpines). «Muchos de nuestros establecimientos continúan con los mismos clientes de la primera edición, lo que significa que estamos haciendo las cosas bien», comenta Ballestero.
La ocupación con motivo del Gran Premio se mantiene en la línea de años anteriores y ronda el 100% en todo el Bajo Aragón Histórico; de hecho, se espera que durante la jornada de hoy la gran mayoría de alojamientos concreten las últimas reservas y cuelguen el cartel de completo. Ante la falta de plazas en Alcañiz y el Bajo Aragón los visitantes van más allá y se alojan también en comarcas limítrofes como Andorra - Sierra de Arcos, el Bajo Martín, el Maestrazgo o el Matarraña. Todas ellas son zonas próximas al circuito con mucho por descubrir que, en ocasiones, el visitante desconoce y pasa por alto para centrarse en otros lugares más lejanos.

En el caso del Matarraña la situación no puede ser mejor ya que, desde principios de semana, la ocupación es prácticamente completa. Esta zona es una de las preferidas de los equipos que compiten en Moto GP, una noticia fantástica y toda una «suerte» para el sector. «Los equipos son fijos de un año para otro y, además, reservan para toda la semana porque los técnicos empiezan a llegar el lunes o el martes», destaca Marta Ferras, presidenta de la Asociación de Empresarios del Matarraña.
Lo cierto es que el público de Moto GP es muy heterogéneo pero se podrían distinguir dos perfiles tipo: por un lado, los equipos con todo su personal que llenan establecimientos durante varios días y vienen a trabajar. Por otro, los aficionados que llegan en moto a disfrutar de las carreras. En este sentido, la estampa más común es la de un varón español de unos 40 años que acude con amigos o familiares, aunque cada vez se ven más familias completas, parejas o grupos de extranjeros.

Llenos a 50km a la redonda
La repercusión del Gran Premio de Aragón va más allá de Alcañiz, el Bajo Aragón y comarcas cercanas. Se espera una ocupación cercana al 100% en los establecimientos ubicados a 50 kilómetros a la redonda, pero eso no es todo ya que Moto GP se hace notar también en otras zonas. «La «mancha de aceite» en torno al circuito se extiende y llega hasta Teruel capital, Zaragoza, el Jiloca o el Campo de Belchite», explica Jesús Marco, presidente de la Federación Aragonesa de Alojamientos de Turismo Rural (FARATUR).
Además, la influencia del Gran Premio traspasa las fronteras de Aragón y llega a provincias cercanas como Tarragona o Castellón. De hecho, en la Terra Alta y en la Ribera de l»Ebre se nota un incremento en las pernoctaciones respecto a un fin de semana normal y, ya desde principios de semana, muchos clientes que buscaban alojamiento en Alcañiz fueron derivados a Morella por falta de camas en zonas más cercanas.
Más allá del fin de semana
Los moteros, por lo general, repiten y no faltan a la cita en Motorland. En primer lugar por el Gran Premio en sí y por el ambiente en las calles de Alcañiz, algo en lo que la mayoría coincide diciendo que es uno de los mejores de España (prácticamente al nivel de Cheste). Pero también juegan un papel fundamental los alojamientos, que ofrecen servicios de la mayor calidad y se muestran como los mejores embajadores del territorio.
Por este motivo, algunos de ellos deciden volver en otras épocas del año para conocer la zona más en profundidad, algo imposible en un fin de semana tan ajetreado como el de Moto GP. «La oferta turística influye porque quienes nos visitan en moto suelen volver con la familia o grupos de amigos, generalmente aprovechando otros eventos de menor entidad que se celebran en Motorland», afirma Jesús Marco.
Precisamente en este sentido entra en escena la gastronomía, que de mano de eventos como «Degusta Teruel» intenta conquistar a los visitantes por el estómago. «La gastronomía tiene un tirón importantísimo porque tenemos productos agroalimentarios de altísima calidad que intentamos promocionar en un marco inigualable como un Gran Premio internacional. Queremos que quien los pruebe quiera comprarlos y vuelva para degustarlos», explica Juan Ciércoles, presidente de Teruel Empresarios Turísticos.







