El Gobierno central ha desbloqueado de forma oficial el Nudo Mudéjar de Endesa, cuyo impacto alcanza el término municipal de 10 municipios del Bajo Aragón Histórico. Eso sí, el macroproyecto renovable se ve mermado frente al planteado inicialmente por causas ambientales: la eléctrica tendrá que reducir el número de aerogeneradores y placas solares, e incluso eliminar parques eólicos y plantas solares enteras, tal y como confirmó este jueves la publicación oficial en el Boletín Oficial del Estado de la Declaración de Impacto Ambiental favorable emitida por el MITECO. Como consecuencia de ello, además, también decae el número de megavatios de energía previstos, con en torno a 1.000 MW menos frente a los 1.844 MW iniciales.
La publicación oficial de este trámite, la DÍA, supone el desbloqueo de una inversión que, inicialmente, superaría los 1.800 millones de euros para reactivar económicamente la zona, aunque casi seis años después del cierre de la Central Térmica de Andorra. No obstante, de forma paralela, ahora también se inicia un proceso de incógnitas sobre cuál será el siguiente paso de Endesa frente a las modificaciones previstas para el Nudo, el primero de este calado en todo el país.
Las miradas también se posicionan sobre lo que ocurrirá con el plan de acompañamiento asociado a las infraestructuras renovables, la «esperanza» para la generación de empleo en la zona. En ese sentido, es importante recordar que el compromiso total de Enel (filial de Endesa) asciende a los 6.300 puestos de trabajo.
Inicialmente, Endesa proyectaba para el Nudo 14 parques hibridados entre sí, divididos en 7 proyectos solares fotovoltaicos y 7 eólicos; además de 14 subestaciones eléctricas y 14 líneas aéreas de alta tensión a lo largo de 10 pueblos ( Andorra, Alcañiz, Calanda, Alcorisa, Híjar, Albalate del Arzobispo, Samper de Calanda, Castelnou, La Puebla de Híjar y Jatiel).
Ahora, las modificaciones que tendrá que afrontar, concretamente, vienen motivadas «ante la imposibilidad de descartar impactos significativos sobre especies protegidas y un perjuicio potencial sobre la Red Natura 2000», según se extrae de la valoración del órgano ambiental reflejada en el BOE.
De esta forma, tras un análisis «extraordinariamente complejo por la magnitud del proyecto», el MITECO, por un parte, no ve viable la construcción de dos de los parques eólicos previstos, una planta solar, parque de batería y sus dos correspondientes líneas de evacuación. También se ve necesario reducir el número de aerogeneradores de otros parques, pasando de los 156 iniciales a 103; así como la superficie ocupada de otras plantas de energía solar. Además, diferentes tramos de las vías de evacuación tendrán que ser igualmente soterradas.
La eléctrica recibió la Declaración de Impacto Ambiental favorable el martes 17 de febrero y defiende disponer de un mes para analizarla. Se niegan a realizar más declaraciones.

Cambios en el proyecto
El primero de los parques eólicos descartados es el Empeltre (173,6 MW), así como la planta solar fotovoltaica y parque de baterías asociadas a él, San martín (280,77 MW), ubicadas entre Albalate e Híjar. Las infraestructuras suponían un peligro directo para poblaciones de aves esteparias y otras especies como el buitre leonado, el águila imperial ibérica o el alimoche. Además, varios de sus aerogeneradores implicaban una «afección directa» a la conservación de la ZEPA Desfiladeros del río Martín al ubicarse a menos de 5 kilómetros del espacio protegido.
Como consecuencia, también se ven rechazadas sus líneas de evacuación San Martín 220/33 kV y Empeltre 220/33 kV al ocupar una «importante superficie» de la zona de importancia para las aves esteparias. La primera de ellas, por ejemplo, se encontraba «muy cerca de varios primillares ocupados, pudiendo suponer la destrucción de una parte significativa de hábitat para la especie, lo que cuestionaría su compatibilidad con la supervivencia de esta en la zona».
A su vez, queda igualmente descartado el parque eólico El Castillo (111,6 MW), en los términos municipales de Alcañiz y Samper de Calanda. En su caso se trataba de una infraestructura, «especialmente problemática» por el elevado número de ejemplares de aves carroñeras y necrófagas presentes en el área, así como el riesgo de colisión asociado. Parte de los aerogeneradores, además, se ubicaban cerca del Vertedero de Alcañiz, una zona empleada por las aves.
El resto de parques y plantas solares también deben reducirse al ser ambientalmente incompatibles. Algunas, sin embargo, como la planta Calanda o San Macario, se mantiene. Otras como El Tambor, en cambio, incrementan su número de placas.
En cuanto a las líneas de evacuación de la energía planteadas en el término municipal de Híjar, Alcañiz, Calanda o Alcorisa; hay hasta cuatro tramos que tendrán que quedar soterrados, también por motivos medioambientales: entre SE La Torica y SEC La Plana, SE El Tambor y SE Torica, SEC Alcor y SE Calanda y SEC La Plana y SEC La Masada (ver mapa).
En este sentido, cabe remarcar que esta no era la primera vez que se modificaba parte del proyecto. Endesa ya tuvo que reducirlo en abril de 2025, después de que se tuvieran en consideración los informes y alegaciones recibidos durante el período de información pública. Por ejemplo, ya descartó 43 de los aerogeneradores considerados más peligrosos, entre otros cambios.
Una declaración «garantista»
La Declaración de Impacto Ambiental del Nudo Mudéjar ha sido catalogada como «garantista y rigurosa» por alcaldes como el de Andorra, Rafa Guía. «Es preferible antes de que luego el proyecto salga adelante bajo unas condiciones que luego conlleven judicializaciones. Hay que recordar que en un primer momento se adjudicaron 1.202 megavatios. Lo que se plantea tras la DÍA sigue siendo una cifra importante», concreta el edil, quien celebra el desbloqueo que el trámite supone. «Era la excusa que nos decían que faltaba para avanzar con el plan de acompañamiento. Los empleos comprometidos se tienen que mantener».
Fuentes del MITECO, por su parte, aseguran que la declaración ambiental garantiza que la construcción y la operación de las infraestructuras energéticas tendrán «un impacto mínimo sobre el medio ambiente, gracias a las condiciones que establece». Insisten en que el desarrollo del proyecto permitirá «dar un salto de escala» a la actuación del Instituto para la Transición Justa, dependiente del MITECO.
El Gobierno de Aragón también cataloga al proyecto de «muy importante para el desarrollo de la zona». El organismo confía en que al empresa pueda adaptar el proyecto y que se cumplan los plazos inicialmente previstos, aunque sin dejar de denunciar los retrasos administrativos. «Han pasado 6 años desde el anuncio del cierre de la Central Térmica de Andorra y todavía estamos con plazos burocráticos. El Gobierno central decidió cerrar una instalación rentable y necesaria por criterios meramente ideológicos, en lugar de pensar en el bienestar y la necesidad de nuestro país, con un plan que contemplara la transición que requería el territorio. Ahora estamos pagando las consecuencias», denuncian diferentes fuentes del Ejecutivo.










EL territorio no se cree que vayan a haber 6.300 puestos de trabajo, eso sí que es un bulo gordo
las placas luego se podrán comer??