Lo que hace un año fue uno de los secretos mejor y más celosamente guardados en el territorio ya se ha descubierto. AMC+ ya ha estrenado bajo suscripción ‘Limbo’, el capítulo de ‘The Walking Dead: Daryl Dixon’ rodado entre el Bajo Martín, Andorra Sierra de Arcos y el Campo de Belchite. Es el quinto capítulo de la tercera temporada de la serie que se centra en el periplo de los personajes de Daryl y Carol en diferentes lugares de España.
Durante el rodaje bajoaragonés establecieron su campamento base en el campo de fútbol de Samper de Calanda, desde donde todo el equipo se fue desplazando a diario al set de rodaje enclavado en la antigua estación Cabeza Gorda en Híjar, en medio del monte. El capítulo ya está disponible desde el lunes 6 de octubre en la cadena y plataformas, y la crítica no se ha hecho esperar porque la escena rodada en la vía que transportaba carbón entre Andorra y Samper ha causado sensación entre los más fieles seguidores de la producción estadounidense que consideran que recoge la esencia de la historia.
Daryl Dixon aparece con su moto en uno de los puentes sobre la vía desde donde observa el avance de un tren sobre el que salta. A partir de ahí comienza un enfrentamiento contra los vivos del convoy y contra una horda de muertos -caminantes, como se conocen en la serie-. Esa lucha encarnizada es la que ha conquistado a los seguidores de la serie que en esta temporada han disfrutado de parajes gallegos, segovianos y ahora se han metido de lleno en la estepa bajoaragonesa. Todavía quedan porque la producción recorrió ocho comunidades autónomas, 22 municipios y 38 localizaciones a lo largo de 10 meses de grabación para la presente temporada.
Tal y como describen desde AMC+, en esta nueva entrega, «de estética marcada por el spaghetti western», Carol (Melissa McBride) se vuelca en apoyar a Antonio (Eduardo Noriega) en su regreso a Solaz del Mar junto a su hijo Roberto (Hugo Arbués), mientras Daryl (Norman Reedus) emprende un viaje por un paisaje misterioso y desértico en busca de redención y soluciones tras los daños que ha provocado su presencia. El destino de Dixon tras su encuentro ferroviario es el pueblo viejo de Belchite, que aparece en todos su esplendor y perfectamente reconocible. De hecho, la iglesia de San Martín de Tours es parte de la imagen promocional del capítulo ‘Limbo’ por parte de la productora. En las escenas también se reconocen parajes desérticos como el de Mediana de Aragón.
«Me encanta España»
Los dos protagonistas han participado en estos meses en diferentes eventos en España, país por el que no paran de profesar su cariño. En diferentes entrevistas, tanto en el estreno en Madrid como en la reciente Comic-Con de Málaga, Norman Reedus ya expresó que no le importaría incluso comprarse una casa en Galicia, y destacó especialmente las posibilidades que ofrece como escenarios de wéstern para rodar tal y como hicieron en tierras bajoaragonesas.
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