Una ermita que conserva la inscripción de un brigadista estadounidense realizada durante la Guerra Civil, una fábrica de naipes en la que confluyen los restos de un palacio o el primer convento masculino dedicado a la Orden Servita de toda España son solo algunos de los monumentos bajoaragoneses que forman parte de la Lista Roja de Patrimonio de la asociación Hispania Nostra. La entidad sin ánimo de lucro lleva desde 2007 actualizando este listado con el objetivo de proteger monumentos de toda España sometidos a riesgo de desaparición o destrucción por abandono. En 2023 la provincia de Teruel fue la que sumó a la lista más monumentos de Aragón, con cinco nuevas incorporaciones y una clara afección al medio rural. Y es que solo uno de estos enclaves está ubicado en la propia capital, mientras que los cuatro restantes se distribuyen a lo largo de todo el Bajo Aragón Histórico, un territorio con 15 monumentos en la Lista Roja desde el que se solicita «mayor implicación de las administraciones» y la propia ciudadanía para cuidar «el gran patrimonio que nos rodea».
Desde su creación, Hispania Nostra ha listado más de 1.300 monumentos en riesgo de desaparición en todo el país. Aragón tiene un total de 119 monumentos de este tipo: 18 en la provincia de Teruel, 42 en Huesca y 59 en Zaragoza. Este año la Comunidad sumó 10 enclaves hasta alcanzar estas cifras, con cinco nuevos en Teruel, tres en Zaragoza y dos en Huesca.
La provincia turolense es la que cuenta con menos bienes en la lista, aunque «de poco sirve» realizar comparaciones entre territorios. «Nosotros no somos quienes seleccionamos los bienes a catalogar, sino las asociaciones, ayuntamientos o los propios vecinos de cada zona. En el territorio puede haber más monumentos afectados que nunca llegan a entrar, por eso es muy relativo decir en qué situación se encuentra una provincia a comparación de las demás. Desde nuestro punto de vista las cifras solo representan el interés de quien denuncia y la asunción de esa responsabilidad social que percibimos a nivel general», explica Víctor Antona, portavoz del Comité Científico de la Lista Roja de Hispania Nostra.
No obstante, recalca Antona, sí es cierto que las provincias que sufren más despoblación tienen muchas más probabilidades de presenciar el abandono de sus bienes patrimoniales. «Las dificultades para conservarlos se multiplican de una manera exponencial, porque hay mucha menos población y los municipios son más pequeños. Actuar sobre ellos y asegurar su conservación a medio-largo plazo es mucho más complicado», puntualiza.
Prueba de ello son todos los municipios bajoaragoneses que a lo largo de estos años han visto incluidos en la lista lugares emblemáticos y con siglos de historia que ahora tan solo se han convertido en meras ruinas o edificios vacíos en mitad del campo. De hecho, la última incorporación a la Lista Roja de este 2023 perteneciente al territorio, el Convento de San Miguel Arcángel de Ladruñán (localidad perteneciente a Castellote), ejemplifica a la perfección esta situación. En su momento, este fue el primer convento masculino dedicado a la Orden Servita de toda la Península Ibérica, no obstante, a día de hoy, años y años después, únicamente permanecen en pie restos de algunas sus estructuras.

El espacio entró en la lista gracias a la unión entre la Asociación Explorador de Proximidad y la de Vecinos y Amigos de Ladruñán, quienes solicitan a las instituciones y administraciones competentes «que tomen cartas en el asunto» para evitar su completo deterioro, acondicionando los accesos y consolidando lo que todavía queda en pie. «Es un enclave singular ubicado en una gran cueva. Tiene un valor arqueológico incalculable, porque su historia no se remonta solo a los Servitas, sino que puede venir desde Al-Ándalus, los íberos o los romanos», recalca Óscar Librado, miembro de la asociación de 'Explorar de Proximidad'.
Ladruñán, con 48 vecinos censados, es el claro ejemplo de lo difícil que es luchar por mantener estos monumentos siendo un pueblo pequeño. En su caso, al depender de Castellote, debe ser este Ayuntamiento el que «tiene que implicarse para solicitar subvenciones que sirvan para la rehabilitación del espacio».
Aunque los obstáculos para evitar el deterioro de los bienes patrimoniales también son numerosos en otros municipios rurales de mayor población como Montalbán (1.243 habitantes), cuya Iglesia Santiago el Mayor igualmente entró este 2023 en la Lista Roja. «Entramos para presionar y restaurar nuestro mayor icono, que año tras año se está deteriorando por dentro. En 2009, además, se descubrieron en su interior unas pinturas murales medievales originales del s.XIII que todavía están pendientes de unos trabajos de recuperación y que se están viendo afectadas por las humedades», explica Carlos Sánchez, alcalde de Montalbán.

En su caso la inclusión ha parecido dar sus frutos, dado que ya tienen una subvención concedida de 700.000 euros desde Gobierno Central con la que comenzar los trabajos de restauración. «Recientemente también recibimos la visita de Manolo Blasco, consejero del Gobierno de Aragón, y nos mostró su compromiso para habilitar más partidas para intentar llegar al final del proyecto, de 1,9 millones, y recuperar este patrimonio», añade Sánchez.
Los otros dos municipios que entraron este 2023 en esta lista fueron la Mina Santa Bárbara, de La Cañada de Verich, «uno de los últimos vestigios que actúa como testigo de lo que fue la actividad minera en la zona», y la ermita de San Miguel de Alcañiz, datada del siglo XVI y «una de las seis principales ermitas de la capital bajoaragonesa», según se cita en el portal web de la asociación cultural.
Cuevas de Cañart, único municipio en salir de la Lista Roja
Estas dos últimas edificaciones permanecen en «avanzado estado de deterioro» y pendiente de una rehabilitación que, aunque parezca imposible, sí llega a conseguirse en varios casos, tal y cómo recoge la Lista Verde de Hispania Nostra. Este 2023 el único pueblo del territorio que logró ingresar en ella fue Cuevas de Cañart, la cual ha conseguido recuperar «en gran parte» su Convento de los Servitas. Este había sido incluido en 2007 en la Lista Roja para alertar de su estado "ruina progresiva". «Todavía tenemos en la lista roja el Convento de las Concepcionistas Franciscanas, que es de propiedad privada. Pero en el caso del de Servitas hasta el momento hemos ido consiguiendo diferentes subvenciones con las que arreglar el claustro-que empleamos como museo-y la capilla. Ahora estamos pendientes de ver si nos conceden o no una ayuda mayor, concretamente de 916.000 euros, para terminar todos los arreglos pendientes. Es un camino complicado, y más en pueblos pequeños como el nuestro, pero la recuperación de estos lugares puede suponer un empuje turístico», explica Rafaela Liébana, alcaldesa de Cuevas de Cañart.
En la lucha para conseguir estas subvenciones, además del tamaño de los pueblos, interfiere en muchas ocasiones la propiedad de estos edificios antiguos. «Hay un claro problema de titularidades. En nuestro caso, por ejemplo, la propiedad es del Obispado y el Ayuntamiento tiene una cesión de uso, pero en algunas líneas de subvenciones esto no se permite y por eso no te dan la financiación», cuenta Aitor Clemente, alcalde de Aguaviva, localidad que tiene a su Ermita de San Gregorio en la Lista Roja gracias a un vecino anónimo que insistió a Hispania Nostra para incluirla.
No obstante, la mayoría de municipios consultados coinciden en que el principal problema que ha provocado el abandono de todos estos bienes patrimoniales es la falta de un plan director de Patrimonio que «ordene y priorice aquellos lugares que sí se podrían devolver a la vida» como el caso de Cuevas de Cañart, un logro que incluso motivó a los vecinos de Ladruñán a luchar por su convento. «Vimos que ellos habían logrado comenzar ese camino y por eso creemos que también podría ser posible para nosotros. Incluso pensamos en crear una vía verde entre ambos monumentos», afirma Domingo Espada, miembro de la Asociación Amigos de Ladruñán.
Los municipios del territorio que llevan más tiempo en la Lista Roja son las masías fortificadas del Maestrazgo, que entraron en 2007, y el convento del Desierto de Calanda, cuya inclusión se produjo en 2008.










En Hijar estamos hartos los vecinos de avisar del estado del Castillo y del convento, ni ayuntamiento ni el centro de estudios del bajo Martin hacen nada, y no será porque no se les dice, más de 30 años llevamos denunciándolo y no hay manera.
Eso de que no se hace nada lo dices tú, sin saber lo que dices, pero todo lo que se hace es como darse contra un muro, entre patrimonio y los propietarios de esos monumentos hay poco que hacer. Pero se sigue intentando
El CEBM no hace nada.
No hacéis absolutamente nada.
A ver si te piensas que es todo tan fácil como avisar y resolver ! En Patrimonio del Gobierno de Aragón, que son los competentes, ya lo saben pero es imposible actuar en todos lis bienes o prefieres pagar más impuestos para esto?
te. equívocas son incompetentes y actúan en los bienes de ellos osea en pagarles para nada
Castellote se lleva el premio de más abandonos sobre todo si son de Pedanías. Verdad ex alcaldes Ramón y Antonio ?
Pues a ellos les va muy bien,y el yacimiento de troncos fósiles del Barranquillo de castellote . Que esta avandonado de hace 20 años . ellos solo han cuidado su patrimonio
Si quitamos las comarcas hasta en Urrea tendremos Castillo. Es una manera de tirar el dinero descomunal!!!
es mas importante las comarcas!!!!
Más sitio para poner molinos y granjas
Ni están todos los que son, ni son todos los que están. Si Teruel solo tuviera 18 monumentos en fase peligrosa o terminal podríamos darnos con un cantico en los dientes. Son más. Una vez más los de Híjar quedan en el olvido cuando se citan y cuando se cuidan, el más reciente caso lo tenemos cuando se restauraron 14 neveras de nuestra tierra.
Y como soy de Híjar, pues voy a hablar de los de mi pueblo, que he de decir, que está muy olvidado en la provincia en estos menesteres. Algunas culpas tendrán los mandamases y también los habitantes, aquí no se salva nadie, e incluso los que creo que hemos hecho algo, nos falta mucho por hacer. Siempre dije que, si desde 1921 en que se cargaron el puente románico, Híjar ha sido un desastre tras otro, si lo hubiéramos cuidado, pero para eso hace falta personas más cultas de lo que somos, y querer más a nuestra tierra de lo que lo hacemos, Híjar hoy sería un lugar turístico capaz de codearse con el Matarraña. Vean en el Rujiar XV la lista de lo que hemos perdido en los últimos años y ustedes mismos.
Desde que el Centro de Estudios del Bajo Martin funciona, (nuestras criticas nos ha costado y algunas de muy mala hostia), se ha estado continuamente luchando por monumentos de nuestra tierra, ojo, una cosa es que lo hayamos dicho y apoyado y otra que lo hayamos hecho nosotros, nosotros ni tenemos el poder de la decisión, ni la pasta para hacerlo. Para el que tenga alguna duda no tiene más que echarse al cuerpo las publicaciones del Centro, tanto Adarves como Rujiares y otras y lo vera.
Que nos han hecho poco caso, a la vista está, pero no se equivoque nadie, cada pueblo es el reflejo de sus gentes. Y en mi pueblo todo lo que suena a cultura y conservación de la historia, son tontadas. Disparen al pianista, es lo suyo.
Ni adarves ni rujiares, hay que ser más serios, desde las charradas sin sentido y el tonto melé escribe no hay más ciego que el que no quiere ver, urbi et orbi maldición menina.