Carlos Magallón ya está en el camino hacia su segunda gran cita internacional del verano. El levantador alcañizano se despidió este domingo de Alcañiz y viajó en tren hasta Madrid, desde donde este lunes a primera hora de la mañana ha tomado un vuelo con destino a Kosovo. Allí afrontará el Campeonato de Europa sub-17 de halterofilia, una competición en la que debutará el jueves con un objetivo ambicioso: luchar por una medalla.
El deportista de Alcañiz llega a la cita continental después de haber completado una concentración de diez días en Laredo (Cantabria), junto a levantadores de las federaciones Aragonesa, Catalana y Asturiana. La estancia sirvió para completar el último gran bloque de preparación antes del viaje a Pristina y para afinar el estado de forma después de su participación en el Mundial de Cali. Tras finalizar la concentración, Magallón regresó a Zaragoza para completar junto a su entrenador y su club la última semana de preparación.
El jueves llega el momento
El Campeonato de Europa sub-17 se celebra en Pristina del 20 al 27 de agosto. Magallón tendrá que esperar hasta la última jornada para debutar, ya que su participación está prevista para este jueves 27 de agosto, a partir de las 14.00.
Será su segunda competición internacional consecutiva con la Selección Española después de su estreno en el Mundial de Cali, donde superó las expectativas y terminó séptimo, pese a que inicialmente se había marcado como objetivo finalizar entre los ocho primeros.
Ahora el reto es todavía mayor. «Voy a intentar luchar por una medalla», asegura el alcañizano, consciente del elevado nivel que encontrará en la cita continental. Para tener opciones de subir al podio, Magallón calcula que deberá acercarse a los 310 kilos de total olímpico, con registros aproximados de 140-142 kilos en arrancada y entre 175 y 180 en dos tiempos. Sería un salto considerable respecto a los 290 kilos que levantó en Colombia, donde firmó 130 kilos en arrancada y 160 en dos tiempos.
El trabajo de las últimas semanas ha estado encaminado precisamente a acercarse a esas marcas. Sin haber probado todavía esos pesos máximos durante la concentración, el alcañizano ha acumulado volumen de trabajo y cargas elevadas para llegar preparado al momento decisivo.









