La residencia de ATADI Alcañiz acoge ya a los primeros residentes. Diez personas con discapacidad intelectual cuentan con este servicio en la capital bajoaragonesa desde principios de año. El servicio de residencia para personas con discapacidad era muy demandado por las familias de Alcañiz y localidades cercanas, por lo que se trata de una apertura «muy esperada». «Su construcción y legalización ha supuesto más de 10 años. Por fin cuenta con los primeros residentes desde inicios de enero y también hemos conseguido esa tranquilidad para las familias. Estamos contentos porque hemos cumplido con el objetivo de cubrir todo el proceso vital de la persona incluida la vivienda o residencia», remarca Ramón Royo, gerente de ATADI.
Tras una inversión de más de 2,4 millones de euros por parte de diferentes administraciones, la residencia ATADI Alcañiz se encuentra junto al centro ocupacional de la entidad. Tiene una capacidad de 18 plazas permanentes y tres de respiro, de las cuales el Gobierno de Aragón ha concertado diez plazas hasta la fecha. Las previsiones son que a lo largo de este año las 18 plazas se cubran. «Nos consta que hay seis solicitudes más y estamos seguros de que llegaremos a las 18. Si el Gobierno de Aragón tiene dinero disponible se seguirán contratando plazas», matiza Royo.
La puesta en marcha de la residencia de Alcañiz ha permitido crear ocho nuevos puestos de trabajo, que se suman a los once empleos que ya existen en el centro ocupacional de ATADI. Si se concertaran todas las plazas, se llegaría hasta los 15 puestos de trabajo solo en la residencia. Ya se ha contratado a personal de noche-en este momento hay una persona por turno pero próximamente serán dos-, personal de limpieza, monitoras de día (dos por turno). Tal como la residencia vaya creciendo se contempla personal para la cocina. Aunque ahora mismo funciona con cáterin, en breve incorporará este servicio.
Aunque ha costado años hacerlo realidad ATADI por fin ha podido abrir las puertas de esta residencia, que cubre una demanda justa y muy necesaria para el colectivo de personas con discapacidad y sus familiares «Para las familia es muy importante saber que cuentan con posibilidades de vivienda y atención específica para sus miembros con discapacidad, ya que la permanencia en el hogar no siempre es posible», añade Ramón Royo. Entre los perfiles que ya habitan la residencia, la mayoría provienen de Alcañiz, pero también de pueblos aledaños. También hay algunos usuarios que ya estaban viviendo en una residencia, como la de Mora de Rubielos o Utrillas, y que se han acercado a su entorno y sus familias. Esta prevista la llegada de otro usuario del centro residencial de Alcorisa. «No tienen por qué ser de Alcañiz, pero sí del entorno próximo porque creemos que es lo mejor para las personas y de cara a las familias. Que no sea una ruptura con el entorno familiar».
Todas las residencias de ATADI cuentan con un número de plazas limitado, ya que como explica el gerente de la entidad, se quiere seguir apostando por viviendas tuteladas y residencias de pequeño tamaño. Ante todo, se pretende que los residentes tengan un hogar, con los cuidados y apoyos necesarios, pero sin perder la calidez y la familiaridad. Los grupos reducidos hacen posible el modelo de atención centrada en la persona, que tiene en cuenta las preferencias y necesidades específicas de cada usuario y fomenta la autonomía y la toma de decisiones, inciden desde ATADI.
7 residencias en Teruel
Con esta ya son 7 las residencias gestionadas por ATADI en la provincia de Teruel, ya que el objetivo de la entidad es «que exista este servicio en todas las comarcas». De este modo, las personas con discapacidad intelectual cuentan con una opción residencial en su entorno más cercano, para que no tengan que mudarse lejos de su círculo de apoyo y puedan continuar con su proyecto de vida.
ATADI es una entidad sin ánimo de lucro declarada de utilidad pública, que atiende a más de 300 personas con necesidades de apoyo en la provincia de Teruel a través de servicios diurnos, viviendas tuteladas, residencias y un centro especial de empleo especializado en la inserción de personas con discapacidad. La entidad cuenta con diez centros repartidos por toda la provincia, con presencia en todas las comarcas turolenses.
Un largo camino
Ha habido que esperar 14 años entre la construcción del centro y la obtención de los permisos de funcionamiento necesarios, para que la residencia de ATADI pudiera abrir sus puertas en Alcañiz. La inversión ha supuesto más de 2,4 millones de euros con financiación proveniente de varias administraciones y entidades. 1,5 millones han corrido a cargo del Fondo de Inversiones de Teruel, mientras que Obra Social Ibercaja, ahora Fundación Ibercaja, ha aportado 289.645 euros. Otros 210.000 euros provienen de la Fondazione Terzo Pilastro Internazionale y los fondos del Gobierno de Aragón procedentes de la Junta Distribuidora de Herencias han cubierto la cantidad de 50.000 euros. A estas cuantías se suman fondos propios de ATADI y donaciones procedentes de varias iniciativas privadas.
Cabe destacar que Alcorisa y Andorra cuentan con residencia, y tenerla en Alcañiz era un servicio muy demandado por las familias de la localidad y entorno. Tras el periplo de más de una década del proceso de construcción, la burocracia retrasó la apertura efectiva del centro casi un año. La residencia se inauguró el 27 de marzo de 2023 de forma oficial, pero no abrió hasta este inicio de 2024, tras haberse completado todos los trámites necesarios a través del Instituto Aragonés de Servicios Sociales (IASS) del Ejecutivo Autonómico. Fue el pasado diciembre cuando recibieron el último permiso de un largo camino burocrático. Ahora se abre una etapa «ilusionante» para los usuarios y sus familias que permite cubrir todo su proceso vital.







