La ayuda de los voluntarios y vecinos ha sido crucial durante el incendio forestal de Peñarroya de Tastavins. Sin embargo, llegado un determinado momento, no queda más remedio que dejar trabajar a los profesionales y esperar en casa que la situación mejore. Ante la impotencia de ver el monte arder, hay vecinos que optan por refugiarse en el arte. Es el caso de Óscar Blanch, que desde su terraza optó por plasmar en un lienzo el nuevo horizonte que podría verse desde allí.
En la descripción que acompaña a las imágenes el artista asegura que plasmar la tierra quemada ha sido "doloroso". "Con cada pincelada veía quemar nuestra historia, nuestro paisaje y el entorno de tantas personas", reza el texto que acompaña al vídeo que ya suma más de 14.000 visulizaciones y más de 500 me gusta.
"El arte también es memoria y esta obra es mi manera de gritar que esto duele, que cada bosque que se quema es una pérdida para todos", concluye el joven artista de Peñarroya, que ha querido también agradecer a voluntarios y equipos de extinción que trabajan en la zona.









