El Club Deportivo Caspe ha puesto punto final a la temporada 2025/2026 con un balance altamente positivo en los ámbitos deportivo, económico y social. Así lo ha valorado su presidente, Manuel Fillola, quien resume el curso con dos palabras: "éxito y épica", en referencia a una campaña que ha vuelto a situar al club caspolino entre los referentes del fútbol aragonés.
En el plano deportivo, el primer equipo logró clasificarse para el play-off de ascenso a Segunda RFEF por segunda vez en su historia, todas ellas logradas en las últimas tres temporadas. Un objetivo que se alcanzó de forma agónica en la última jornada, con un recordado gol desde el centro del campo en el minuto 97 frente al Utrillas. "Clasificarnos para el play-off en esas circunstancias fue una experiencia espectacular. Ha sido una temporada muy emocionante y un auténtico éxito", asegura Fillola.
El conjunto caspolino finalizó la liga con 53 puntos, fruto de 13 victorias, 14 empates y solo siete derrotas, sumando 38 goles a favor y 26 en contra. Estadísticas que le sirvieron para consolidarse entre los mejores equipos de la categoría. Además, Los Rosales volvió a convertirse en un fortín, con una única derrota como local durante toda la temporada.
Aunque el sueño del ascenso terminó en la primera eliminatoria ante el Cuarte, el presidente destaca la imagen ofrecida por el equipo y el respaldo de la afición. Más de mil espectadores llenaron Los Rosales en el partido de ida y cerca de 300 seguidores acompañaron al equipo en el encuentro de vuelta.
Una cantera en constante crecimiento
La valoración positiva se extiende también a la base. Fillola destaca especialmente los ascensos logrados por los equipos cadete e infantil, la gran temporada del benjamín en Primera Aragón y la clasificación de varios conjuntos para finales y fases de ascenso.
El presidente también pone en valor la consolidación del Caspe ‘B’, creado hace apenas un año y que ha rozado la posibilidad de disputar el play-off de ascenso a Regional Preferente. "Creemos que era el eslabón que nos faltaba para completar la formación de nuestros jugadores. El Caspe B permite dar continuidad al trabajo de cantera y ofrecer un camino deportivo a nuestros jóvenes", explica.
A ello se suma el trabajo realizado por el equipo de Deporte Inclusivo (DI), una de las apuestas sociales más importantes de la entidad, siendo parte de la fundación de la competición y participando durante el curso en diferentes jornadas celebradas dentro y fuera de Aragón.
Un club económicamente saneado
Más allá de los resultados deportivos, Fillola subraya que la estabilidad económica sigue siendo una de las prioridades de la directiva. El Club Deportivo Caspe maneja actualmente un presupuesto global de entre 350.000 y 360.000 euros, repartido entre el primer equipo, el Caspe B, la escuela y el área de deporte inclusivo.
"Queremos dejar el club igual de saneado que cuando llegamos. No debemos nada a nadie y eso es algo que valoran tanto jugadores como técnicos", afirma. El dirigente destaca que la entidad se encuentra entre los presupuestos medios-altos de Tercera Federación, aunque lejos de los recursos de algunos de los grandes aspirantes de la categoría.
La filosofía del club pasa por mantener un crecimiento sostenible y no gastar por encima de sus posibilidades. No obstante, uno de los indicadores que mejor refleja la evolución de la entidad es su crecimiento social.
Más de 650 socios y una masa social en crecimiento
El club ha pasado de los 150 socios que tenía hace siete años a superar actualmente los 650 abonados. Además, la asistencia media en Los Rosales ronda los 300 espectadores por partido, una cifra que sitúa al Caspe entre los clubes con mayor seguimiento de la categoría. "Nuestro objetivo es seguir creciendo socialmente. Queremos un club atractivo, sostenible y cada vez más integrado en la vida de Caspe y de la comarca", señala Fillola.

La entidad también mantiene abiertas distintas líneas de trabajo para seguir ampliando su impacto social, incluyendo la posibilidad de impulsar en el futuro una sección femenina si existe suficiente demanda, además de continuar colaborando con asociaciones y proyectos solidarios como, por ejemplo, la colaboración realizada con la Asociación Contra el Cáncer de Zaragoza.
Mirando al futuro
Con la temporada ya finalizada, la directiva trabaja en la planificación del próximo curso, manteniendo la apuesta por la continuidad del proyecto deportivo y la consolidación de todas las áreas del club.
El objetivo para la temporada 2026/2027 vuelve a ser ambicioso, aunque sin perder de vista la filosofía que ha guiado a la entidad en los últimos años. "Queremos seguir estando lo más arriba posible, pero sobre todo seguir siendo un club viable, sostenible y atractivo para jugadores, socios y aficionados. Ese es el verdadero éxito del Club Deportivo Caspe", concluye Fillola.









