El INAGA ha autorizado iniciar el ensayo para comenzar a desviar agua desde Los Fontanales, en La Ginebrosa, al embalse de Calanda dada la situación de sequía extrema. La actuación estaba pendiente de un informe ambiental previo que ha sido decretado como favorable, dado que «los efectos sobre la Red Natura 2000 no son significativos ni se compromete la integridad del espacio».
El ensayo de bombeo, solicitado por la Confederación Hidrográfica del Ebro como medida de emergencia y que figura en el Plan Especial de Sequías de 2018, se realizará en el entorno del pozo Masía Nueva 2, en la cola del embalse de Calanda. Se trata de una maniobra que el sindicato de regantes del Guadalope lleva solicitando activamente al organismo desde hace un mes para disponer de recursos adicionales ante la «situación de emergencia actual». Si esta funciona, entonces se continuará desviando agua al embalse. Por su parte, desde el INAGA destacan su «celeridad» en la tramitación porque «la han resuelto en tan solo nueve días».
Se podría suspender si el pozo estuviera conectado al río
El sondeo se comenzará obteniendo un caudal de 250 litros por segundo durante tres semanas completas. La extracción del agua se suspendería en el caso de que el agua del pozo estuviera conectada con el río y los manantiales, ya que en este caso se estaría extrayendo el agua que está circulando y se podría afectar al cumplimiento de los caudales ecológicos y a los manantiales. En caso de no verse afección durante los 21 días de bombeo, se valorará la viabilidad técnica de seguir aplicando esta medida basándose en los datos recogidos.
En caso de que el ensayo fuera exitoso, el agua bombeada se llevará al río para evitar que se vuelva a infiltrar en el acuífero para lo que se instalarán balizas anti-turbidez para minimizar el arrastre de partículas, tal y como se adelantó este jueves en el informe favorable.
Cabe recalcar al jefe de planificación hidrológica de la CHE, Miguel Ángel García, ya alertó a La COMARCA de que «la posibilidad de éxito de esta experiencia no es alta». «Son pozos que están cerca de los cauces, es muy posible que afecte al río. Si el río está metiendo agua hacia al pozo, y la sacamos lo que estamos haciendo es un cortocircuito. Además de que puede afectar a los caudales ecológicos, porque ahí tenemos un espacio de red Natura en la cola del embalse de Calanda», dijo.
Impacto del proceso
Según indica el INAGA, en la valoración realizada todos los impactos de esta actuación resultan compatibles salvo los que se producirían sobre Red Natura 2000 y otros espacios protegidos y el paisaje que se califican como impactos neutros y como positivos los que se producirán sobre la población y las infraestructuras. No obstante lo anterior, con objeto de evitar o minimizar la repercusión en el medio, se plantean diversas medidas preventivas y correctoras como el uso de maquinaria homologada; el uso de desbrozadores con protectores en los cabezales para reducir la cantidad de emisión de partículas, o la puesta en marcha de un plan de gestión de los residuos de forma previa a las obras.
El INAGA indica que se producirá impacto sobre la atmósfera debido al incremento de la contaminación, nivel de polvo y ruido motivados por la ejecución del bombeo y trasiegos de vehículos y de maquinaria hasta el pozo de bombeo y los puntos de control y de aforo, y otras acciones de obra como puedan ser el acondicionamiento de la zanja de desagüe y los puntos de control y aforo. El corto plazo de ejecución (4 semanas, 1 semana para el acondicionamiento y 3 para el de bombeo) y el cese de la afección una vez finalicen las obras hacen que el impacto potencial se califique como bajo.
Se revisarán las especies de la zona
En relación a las especies catalogadas, en el caso del cangrejo de río ibérico, de forma previa se realizará una prospección visual para comprobar la existencia o no de ejemplares de cangrejo así como durante la ejecución de los trabajos y en el caso de que se localizara algún ejemplar se paralizarán las obras hasta que el personal encargado de la protección de esta especie determine cuál es la medida más oportuna para evitar afecciones.
También se colocarán nasas, con el visto bueno del Agente de Protección de la Naturaleza, en la parte superior e inferior del punto de actuación y en diferentes partes del cauce, y en el caso en que se capturará algún ejemplar, se reubicará en una zona próxima, siempre en el mismo cauce y con unas características de hábitat lo más parecidas posibles al original.
De forma previa a la actuación, según explican desde el INAGA, se plantearon tres alternativas, eligiéndose la tercera. Los pasos a seguir en esta comenzarán por acondicionar los caminos de acceso para que pueda entrar y el camión electrógeno, y una limpieza de la zanja (200 m) desde el sondeo hasta el barranco más próximo para evacuación el agua bombeada hacía el río al objeto de minimizar la reinfiltración en el acuífero.
También se acondicionará el pozo 'Masía Nueva-2', para lo que se prevé el desmontaje del cierre de protección existente sobre el brocal del pozo, el montaje del dispositivo de bombeo y la maquinaría imprescindible, así como a la colocación mediante camión grúa de la bomba necesaria para la extracción de los caudales previstos y la tubería de impulsión, y del resto de aparataje necesario para realizar la prueba de bombeo y del grupo electrógeno.








No entiendo porque no se an echo ya sondeos en todos los pueblos de la ribera del Guadalupe por si se necesitan para el agua de boca
Parece ser que quedará afectada la acequia andalusí de Buñol, datada en la segunda mitad del siglo VIII, primera mitad del siglo IX.
Para no variar, al Patrimonio Cultural ni está ni se le espera.
De esa acequia no queda ni rastro ni las piedras. No les interesa a la administración
Ha sido peor el poblado medieval de valdeestrada que el desmonte de arcillas se lo ha tragado y nadie se ha quejado
Cualquiera se fía del Inaga viendo la vista gorda que hacen con la verguenza eólica y solar.
menudo chiringuito el inaga igual lo gestiona Begoña Gómez!!!