Este jueves el Palacio Ardid de Alcañiz se ha convertido en el escenario de una jornada sobre patrimonio, enmarcada dentro del programa de actividades del Instituto de Estudios Turolenses (IET) del mes de junio. Jorge Martín, consejero científico del IET y doctor en Historia del Arte, ha sido el encargado de coordinar esta cita para dar a conocer nuevos datos sobre la Excolegiata Santa María la Mayor.
El objetivo de la jornada es dar a conocer a los alcañizanos e interesados los nuevos datos que se han obtenido tras varios años de estudio. La inauguración ha tenido lugar a las 17.00 y ha contado con la presencia de Beatriz Martín, vicepresidenta primera de la DPT, y Santiago Martínez, vicedirector del IET.
Maestros del templo
A continuación, Jorge Martín ha comenzado su ponencia bajo el nombre 'Honor ilustre, la arquitectura de la colegiata a través de las visiones de los maestros de obras'. El alcañizano ha profundizado en la labor de los profesionales que diseñaron y construyeron Santa María la Mayor. Según ha explicado "gracias al análisis de una extensa documentación de pleitos de la época, hemos logrado obtener una visión técnica y profesional muy cercana a la realidad del oficio en los siglos pasados".
Además de la visión retrospectiva, la investigación ha aportado datos importantes sobre figuras clave como Miguel de Aguas, primer director de las obras de la Excolegiata. Se ha podido conocer que De Aguas ya dirigía los trabajos en la Capilla de la Soledad, un dato que se desconocía hasta el momento. El análisis de los documentos revela que el proceso de construcción fue "extremadamente" lento y complejo.
Evolución artística
La evolución artística del interior de Santa María la Mayor también ha tenido su espacio en esta jornada a través de la ponencia de Javier Martínez, historiador del arte y profesor de la Universidad de Zaragoza. 'El retablo mayor de la Colegiata de Alcañiz (1790-1805), obra muy destacada del primer neoclasicismo aragonés', es en nombre de la charla en la que ha intervenido.
Debido que las obras de la arquitectura se prolongaron durante décadas, el proyecto final coincidió con un cambio en la corriente artística de la época, pasando del barroco hacia el primer neoclasicismo aragonés impulsado por instituciones como la Academia de San Luis. Esta intervención permite entender cómo se integró el "contenido" artístico en el "continente" arquitectónico, aportando datos inéditos sobre la ejecución de esta pieza maestra en el contexto del neoclasicismo aragonés.
Tanto Martín como Martínez han subrayado que el gran reto de este trabajo ha sido "la transcripción y análisis de un gran volumen documental proveniente de pleitos judiciales", lo que les ha permitido comparar la Colegiata con otras iglesias del entorno geográfico.
Más allá del interés histórico, Jorge Martín ha destacado que "esta labor de investigación y difusión es esencial para facilitar futuras intervenciones de restauración". Aunque, ha recordado que "para garantizar la conservación de este rico patrimonio es fundamental contar con una voluntad firme y el apoyo de las instituciones".









