A la llamada de la Valera, una de las campanas más emblemáticas de la iglesia, acudieron vecinos y amigos de Castelnou a su cita con la tradición en el día del patrón. Este 29 de enero volvieron los trajes regionales a las calles a procesionar y rodear los restos de la hoguera que se prendió el sábado como cierre a una jornada que empezó con la subida de la Copa. San Valero es el patrón al que honraron con pan bendito, ramilletes y cantos que endulzaron el día y ofrecieron al santo. Este día fue de agradecer y de pedir protección, también de recordar como la familia de Fernando Ornaque, que salieron con él en la memoria el día del tercer aniversario de su fallecimiento tras bandear las campanas. "Siempre decía que había que empujar a los jóvenes, que los niños se metieran en la fiesta y lo ha conseguido, este año lo vimos, hubo muchísima gente", han dicho sus primas aguantando la emoción.
En Castelnou han pasado los actos clave, pero quedan dos jornadas por delante con actuaciones, entre ellas la Ronda de Boltaña en escena de cierre el sábado.














