El restaurante La Ojinegra de Alloza es uno de los siete proyectos protagonistas del documental ‘Ebullición’, una obra audiovisual que reivindica una nueva forma de entender la restauración, más humana, sostenible y tranformadora. El documental, impulsado por la Fundación Daniel y Nina Carasso y desarrollado por el equipo del Proyecto Enzima, se ha estrenado esta semana en Madrid tras su paso por el Festival Internacional de Cine de Gijón, donde fue seleccionado como pase especial.
La producción tiene como objetivo principal visibilizar otra manera de hacer hostelería, alejada de los modelos agresivos que predominan en la ficción televisiva. «Queríamos contar que hay otras formas de trabajar en cocina, alejadas del consumo rápido y centradas en modelo sostenibles y saludables», explicó Andrea González de Vega, responsable del proyecto Enzima.
Cada uno de los siete restaurantes seleccionados (Rambal en Madrid, Lera en Zamora, Kofradía en San Sebastián, Tinero de Málaga y Gatblau de Barcelona) aporta una visión distinta de cómo es posible transformar el entorno a través de la gastronomía.
En el caso de La Ojinegra, el documental pone el foco en su capacidad para mantenerse en un entorno rural con una triple sostenibilidad: ambiental, social y económica. "No sirve de nada ser sostenible si el negocio no dura más de un año. Belén, Xavi y su equipo lo logran con un modelo brillante que, además, activa económicamente la comarca", ha explicado González de Vega, quien reconoce que la elección de este restaurante fue inmediata: "Les hicimos tres preguntas y no hubo dudas. Es impresionante como trabajan, cómo no pierden la conexión con sus productores y las dinámicas de comercialización para seguir haciendo activismo".
Uno de los momentos más emotivos del proyecto fue durante una visita a Alloza, cuando el equipo compartió con el restaurante el primer teaser del documental. "Las personas que estaban comiendo se levantaron, se unieron a Belén y Xavi, y vimos juntas el avance. Fue muy emocionante, era la primera vez que se veían en pantalla", ha recordado la responsable del proyecto. El estreno en Madrid también dejó una estampa inolvidable: todos los proyectos participantes se conocieron en persona por primera vez. «Fue un momento precioso porque eso no había ocurrido todavía», ha concluido.









