La instalación de hasta 84 aerogenadores en las comarcas del Matarraña y el Bajo Aragón Caspe ha levantado una gran polémica en el territorio. Capital Energy ha presentado un proyecto de renovables por el que se prentende ubicar cuatro parques eólicos en los términos municipales de La Portellada, Ráfales, La Fresneda, Fórnoles, Valdeltormo, Mazaleón, Fabara, Valjunquera y Maella. La compañía ya cuenta con el informe de Impacto Ambiental aprobado y los empresarios turísticos se han levantado en armas. De hecho, el viernes organizaron una jornada informativa cargada de argumentos contra los parques por el impacto ambiental y paisajístico que supondrían los molinos en la comarca más turística del Bajo Aragón Histórico. Ayer, el pleno comarcal aprobó por unanimidad frenar la tramitación comenzando por depositar en el Ministerio de Transición Ecológica las alegaciones pertientes. Las principales pasan porque parte de los aerogeneradores se han proyectado en espacios protegidos, incumpliento las Directrices Parciales de Ordenación Territorial de la Comarca del Matarraña aprobadas en 2018 para salvaguardar el patrimonio natural de la zona. Además, el informe de Impacto Ambiental ni siquiera cuenta con un estudio de medición de aire.

La asociación empresarial y a los representantes políticos se suman a la denuncia del colectivo civil Gents del Matarranya, que también se posiciona en contra de este proyecto. Aunque hay voces discordantes en pequeños foros, bares y redes sociales, no hay posiciones oficiales a favor. Y es que, por mucho que Aragón quiera liderar la transición energética a las renovables, no todo vale. Apostar por las energias limpias es fundamental para seguir desarrollando proyectos de futuro, pero no a costa de perder la flora y la fauna de una zona que ya es referente turístico tanto en la comunidad aragonesa como en las autonomías vecinas.

Tampoco la inyección económica que puedan suponer estas instalaciones para las arcas de los ayuntamientos -o para vecinos particulares- pueden priorizarse por encima de todo. El trabajo que ha hecho la Comarca del Matarraña en materia turística en los últimos 20 años es exquisito y ejemplar. Su comparativa a todos los niveles con centros turísticos rurales de gran nivel, sus elevados datos de ocupación y las exitosas iniciativas turísticas que han proliferado en la comarca han de mantenerse y seguir creciendo. Se pueden estudiar proyectos, claro que sí, pero han de ser respetuosos con el territorio, serios y, sobre todo sostenibles.

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