Una noche dramática y en shock. Así describen los vecinos de Molinos cómo han vivido la madrugada de este lunes, cuando fueron desalojados por el incendio forestal que ya ha calcinado 1.100 hectáreas en Ejulve. Alrededor de 250 personas fueron trasladadas inicialmente hasta el pabellón habilitado en Alcorisa, aunque buena parte de ellas se trasladaron posteriormente a domicilios de familiares o personas conocidas. Un total de 48 personas permanecen en el pabellón y 20 pudieron dormir en el albergue municipal.
La mayoría de los desalojados son personas mayores, aunque también hay familias y menores. Se les está intentando buscar un acomodo habitacional. El aviso para desalojar su pueblo les llegó a través de un mensaje móvil ES-Alert y también por parte de la Guardia Civil, cuyos efectivos se encargaron de picar puerta por puerta. "Sabíamos que había fuego, pero no el alcance. Coger una maleta y meter nuestras cosas ha sido traumático. Esperamos volver pronto a casa", Cristina Andrés, vecina de Molinos.
Los vecinos evacuados han mostrado su agradecimiento por la atención que han recibido en Alcorisa. Durante la noche, se les ha proporcionado avituallamiento líquido y atención por parte del alcalde de Alcorisa, Miguel Iranzo, la teniente de alcalde, Silvia Casas, y el presidente de la Comarca del Bajo Aragón, José Miguel Celma. También han prestado sus servicios durante toda la noche Protección Civil, Guardia Civil y Cruz Roja, mientras que varios empleados municipales se han encargado de poner a punto las instalaciones de la localidad para acoger a los evacuados, que permanecerán en dichas equipaciones municipales hasta que mejore la situación provocada por el incendio y se consiga estabilizar. Mientras continúa la situación, 100 efectivos de la Unidad Militar de Emergencia se encuentran alojados en el frontón municipal.
Los propios vecinos de Alcorisa también han ofrecido alojamiento que ceder a los desalojados que lo necesiten. Todavía se está pendiente de cómo pasarán la noche. Algunos como Segundo Molina, otro vecino de Molinos, llegaron a oler humo del incendio. "Estábamos preparados para irnos a la cama ya, hasta que de repente nos comunicaron que teníamos que desalojar. Lo hemos vivido con nervios, pero la atención en Alcorisa ha sido muy buena", ha afirmado.

Vecinos mayores y dependientes
Tres vecinos de Molinos continúan en la localidad tras negarse a desalojar el lunes por la noche. Una de ellas es una vecina de avanzada edad, muy dependiente, pero cuya situación está controlada, según ha explicado este martes desde Alcorisa el alcalde de Molinos David Ferrrer. La evacuación de la población se produjo anoche en torno a las 00.00, ya que la cabeza del incendio estaba "totalmente descontrolada". "Somos un pueblo que, en su mayoría, tiene muchos vecinos mayores, y dependientes o que están solas. Teníamos miedo de que avanzara demasiado rápido y llegara rápido al pueblo y por eso optamos por salir del pueblo de forma ordenada", ha apuntado Ferrer.

La coordinación con Alcorisa fue rápida. El Ayuntamiento se puso a trabajar a la una de la madrugada de este lunes para acondicionar las instalaciones municipales y así recibir a los vecinos. Cruz Roja se encargó de montar camillas, mientras que la gente más mayor fue ubicada en las camas del albergue municipal. "Tenemos la obligación de ayudar a los vecinos de Molinos, que están pasando por un momento muy difícil. Lo primero que piensas en estos casos, es que tu casa se va a quemar", ha afirmado Miguel Iranzo, alcalde de Alcorisa.
En la mañana de este martes se les ha ofrecido desayuno, y a partir de este mediodía prepararán comida para ofrecer a los vecinos evacuados.
Colaboración vecinal en Ladruñán
En Ladruñán, pedanía de Castellote, se mantienen muy pendientes del preaviso por posible desalojo. La mayoría de los huertos alrededor de Ladruñán están sin trabajar, lo que supone un gran peligro ante los incendios. Por ello, este lunes por la noche ya empezaron a realizar difusión en redes sociales para pedir colaboración para el desbroce y la limpieza del perímetro de la localidad, así como para conseguir aprovisionamiento de agua y mangueras. Y la respuesta ha sido casi inmediata. «Desde las 7 de la mañana nos hemos unido vecinos de aquí, y también de otras localidades como Dos Torres o Cantavieja para ayudar en esos trabajos por donde podría llegar el fuego», ha explicado Montse Aznar, vecina de Ladruñán.
El fuego se encuentra en la zona de Cuevas de la Barredonda, muy cerca del pueblo. En caso de que las llamas avanzaran, acabarían llegando a un barranco con gran cantidad de pinar y, por tanto, afectarían a Ladruñán, donde viven unos 40 vecinos entre los que se incluyen a los veraneantes.
A los trabajos de desbroce se une también la colaboración que se está proporcionando desde el multiservicio. Este martes debía estar cerrado pero su encargada, Susana, ha optado porque «en estos casos hay que estar». «Hay gente desbrozando, por lo que quería darles esa opción para que puedan tomarse algo fresco, un café…», ha puntualizado.
Acopio de recursos para las brigadas
Durante la mañana la actividad ha sido también frenética en las propias calles de Ejulve. Desde primera hora decenas de voluntarios se han reunido en la tienda de Cárnicas Ortin para preparar bocadillos y tuppers con raciones con las que alimentar a los más de 150 agentes desplegados en la zona. Durante toda la mañana los viajes con las furgonetas llenas de alimentos, frutas y agua fria han sido constantes para mantener abastecido al operativo.
«Ahora mismo en el monte no podemos ayudar porque si no es con maquinaria pesada es imposible acceder y hemos decidido que los más útil era poder cordinarnos y preparar la comida», explica Diego Ortín, coordinador de los voluntarios que esta mañana han estado colaborando. Añade que la implicación del pueblo ha sido total y que del más jóven al más mayor han querido aportar para facilitar el trabajo de los brigadistas.
Aseguran que las labores continuaran «mientras haga falta», aunque Ortín reconoce que su esperanza se que el incendio mejore cuanto antes. «Hasta ahora lo que nos ha llegado no es muy halagüeño, pero la verdad es que esperamos que la situación mejore. Sabemos que el incendio no está yendo a peor, pero tampoco a mejor», ha reconocido el jóven.
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