La lista de proyectos audiovisuales que llevan la huella de la provincia de Teruel sigue añadiendo títulos. En 2021 fueron 36 y en lo que avanza de 2022, ya son 20 más. 56 rodajes en total en año y medio desde que echó a andar la Teruel Film Commission. Son nacionales e internacionales y entre ellos hay cine, hay series y, sobre todo, anuncios publicitarios. Lo que no hay son barreras. Además de que todavía queda mucho campo audiovisual que abarcar, como por ejemplo los videojuegos, la provincia está enfocando su promoción a un sector que se encuentra en plena descentralización, y por lo tanto, ávido de nuevos escenarios.
Con un territorio en plena explosión audiovisual, más de 40 profesionales relacionados con el sector se dan cita en Alcañiz durante tres días en el IV Curso de Periodismo especializado. La programación, que terminará este sábado con la entrega del Premio Pilar Narvión al periodista Antón Castro, comenzó este jueves con seis ponencias. La inauguración oficial del curso «Cultura eres tú, un periodismo de Cine» corrió a cargo del ministro de Cultura y Deporte, Miquel Iceta, a mediodía.
Un 2022 que superará a 2021
Durante 2021, a través de la Teruel Film Commission se canalizó la atención de 73 solicitudes y consultas de productoras sobre las posibilidades de rodar en el territorio. De estas, 36 se materializaron en rodajes (20 anuncios, 7 ficciones, 2 docuseries de televisión y 3 de otra índole junto a materiales digitales con difusión en redes sociales). Esta actividad se tradujo en 164 días de rodaje a los que se suman 120 entre preproducción y desmontaje. El impacto económico fue de 2,1 millones de euros.
El inicio fue ilusionante y el futuro lo es más porque los datos en los primeros seis meses de 2022 indican una evolución ascendente. Se han gestionado 87 solicitudes de las que se han materializado 20 en rodajes y 152 días de actividad generando un impacto de 1,5 millones de euros. Así, en total en año y medio son 160 solicitudes atendidas, 56 rodajes, 316 días de actividad y un impacto de 3,6 millones.
Los 20 proyectos de este 2022 corresponden a 17 anuncios publicitarios del mundo motor; dos largometrajes («Run, bay, run» y «Comando Gandulas») y la segunda temporada de la serie «Bienvenidos a Edén» grabada en el Matarraña. De forma paralela se ha ido estrenando la producción del año pasado: de Netflix, las películas «El Páramo» y «Centauro» rodadas en el Jiloca y Motorland respectivamente; y la primera temporada de la serie «Bienvenidos a Edén», mismo escenario en el Matarraña.
«El balance es muy positivo. Con solo un año y medio de vida de la Film Commission, los datos avalan que teníamos una puerta que abrir al mundo audiovisual», afirma el diputado delegado de Cultura de la DPT, Diego Piñeiro. Que las grandes marcas de vehículos elijan la provincia es fruto de la promoción de la despoblación en positivo. Aparte de los paisajes todavía por explorar, la baja densidad de población hace que cortar el tráfico en una carretera del medio rural turolense es mucho más factible que en cualquier otra parte. «Ruedan por muchos puntos, y en el Bajo Aragón lo han hecho marcas tan potentes como Yamaha en carreteras como la Silent Route y son anuncios que se ven en todo el mundo», añade.
No es la única razón, pero en publicidad el dinero no es un problema y es el producto audiovisual que resulta más rentable para el territorio. «El prestigio puede que te lo dé la ficción pero la publicidad mantiene el ritmo porque son rodajes cortos y constantes. Que sean mayoría marca cómo está funcionando el audiovisual en Aragón por cómo las marcas siguen confiando en esta tierra para sus productos», añade Estíbaliz Centeno. Es la coordinadora de la Aragón Film Commission, desde donde ejercen de enlace entre las productoras y el territorio. Hasta que el equipo desembarca, hay un trabajo previo de meses, en el caso de las películas y series, y de un par de semanas en publicidad.

En cuanto a épocas, se detecta ya que verano no es la mejor para proyectos con equipos grandes ya que la disponibilidad de alojamiento y servicios no es tan sencilla. Este factor juega a favor de las zonas más turísticas donde ayuda a desestacionalizar la ocupación de camas. La propia película o serie puede convertirse a posteriori en un reclamo turístico para los escenarios. Se ven en muchos soportes y también en televisión y así lo reivindica Mariola Cubells, que hablará de ello el sábado en el curso. «Hay personas que desprecian la televisión y te dicen que ven series, pues es que las series también son televisión», apunta.
Las productoras que han confiado en el territorio para rodar destacan la cercanía. «Nos dicen que es muy fácil trabajar en territorios como el turolense porque el trato es directo y sobre todo, porque las personas que están atendiendo rodajes desde las Film Commission están al otro lado del teléfono para cualquier problema que surge», añade. «La gente está cómoda y se siente segura trabajando», comenta Centeno a quien no le sorprende el éxito de la provincia de Teruel. «No ha costado venderla porque impacta y la gente no la conocía. Ahora ya hay referente tanto para las productoras como para la gente del propio territorio», añade.
Trabajan en continua conexión con ayuntamientos y comarcas, que son las entidades que disponen de bolsas de trabajo. En un rodaje largo puede precisarse desde sector servicios como transportes, limpieza o gremios de carpintería y electricidad, hasta personas profesionales especializados en el audiovisual. «Si necesitan una miniexcavadora tiraremos de lo más cercano, no lo traen de fuera, y así con todo», señala. Una de las personas que enlazan rodajes en el apartado de producción es Camino Ivars, periodista freelance, y ponente del Curso de Periodismo. «Cada proyecto es un mundo y por muchos que haga, enfrentarme a un rodaje es lo único que me sigue despertando mariposas en el estómago», dice. «Podemos presumir porque viene gente de Estados Unidos a rodar que se va impresionada», añade.
El año pasado en la provincia se firmaron 33 contrataciones de profesionales del audiovisual. «El objetivo primero es que este sector sea una industria sólida para la provincia y que nadie que quiera dedicarse al audiovisual deba salir por obligación», añade el diputado Piñeiro. Considera que se está logrando porque en año y medio «ya se han instalado empresas especializadas en Arte o localización».
Clúster Audiovisual de Aragón
El 28 de febrero se constituyó el Clúster Audiovisual de Aragón, a su vez incluido en la Red Nacional. Es el sexto que se crea en España y lo componen 46 empresas que suponen más del 1% del PIB de la comunidad. Además de ser un espacio de intercambio, de trabajo y conexión entre las asociadas, el clúster también nace para defender la industria en Aragón y avanzar. «Estamos dando los primeros pasos pero ya estamos en marcha y este clúster además nació desde la industria y con mucha fuerza», dice la presidenta, Adriana Oliveros, quien acaba de pasar a ocupar también la responsabilidad de la Zaragoza Film Office como «film officer». Respecto a la provincia de Teruel, las expectativas de Oliveros son muy amplias. «Se está trabajando muy bien desde las Film Commission y creo que el éxito total será cuando logremos que, además de atraer rodajes, exista un tejido industrial fuerte en la propia provincia. Para eso está también el clúster», añade.
Defiende que incentivos, ya sea fiscales o de otro tipo, «son interesantes» además de un sistema de protección para las productoras y empresas que ya trabajan en el territorio. «Es el momento, es un sector que va a la descentralización y tenemos la oportunidad de estar ahí. Debemos decidir cómo y abrir el espectro porque audiovisual es mucho más que el cine», comenta. «No hacemos esto en nuestros ratos libres. Somos una industria que crea empleo pero en lugar de tornillos, fabricamos historias», apunta.
El clúster se mantiene con las aportaciones de los socios, una cuota que abonan en función de su facturación. En la toma de decisiones, una empresa es un voto sin importar si es una gran productora o un pequeño emprendedor que comienza. De hecho, las pequeñas son mayoría.
Rodar en el Bajo Aragón: 'Tierra Baja' en ciernes
Una de las empresas asociadas es Zavijava, la productora con la que Miguel Santesmases va a sacar adelante «Tierra Baja», junto a Ángeles González-Sinde. La ubicó en Belmonte de San José, pueblo del que desciende y que bien conoce. «El clúster está siendo un networking interesantísimo y un pequeño grupo de presión para reclamar que se mejoren las condiciones de financiación. Creo que con el tiempo va a contribuir a mejorar el panorama», dice. Para «Tierra Baja», una película cuyas fechas de rodaje prevé anunciar en otoño, estudió las ayudas del Gobierno de Aragón y de la Corporación Aragonesa de Radio y Televisión (CARTV). «Son importantísimas y habría más rodajes y de mayor producción si el sistema de ayudas de la DGA mejorase porque son a posteriori y no sabes si vas a contar con ella», reflexiona. Cuenta con inversores privados en la provincia y celebra la habilitación de una línea del FITE con 400.000 euros para rodajes en la provincia. «Ha costado que salga pero será lo que ponga en marcha el proyecto», añade.
El madrileño agradece la buena respuesta social hacia su proyecto. Además del ayuntamiento de Alcañiz, la DPT y la DGA, «donde han entendido que es diferencial porque nace de aquí y quiere hablar de lo que pasa aquí», destaca la respuesta actoral. «Tengo la sensación de que se está viviendo el proyecto como algo de aquí y es increíble. Y una de las cosas más maravillosas ha sido conocer a Sonia Lanuzza y su escuela de teatro», añade. En el espacio de la bajoaragonesa en Alcañiz se realizó el casting con ella como directora. «Cuando viene una persona así con tanta ilusión y humildad, ¿cómo no vas a implicarte?», dice ella. «La provincia lo tiene todo y para los que estamos aquí dedicados a este mundo, que no somos muchos, es un placer dejarnos liar para algo así que no se presenta cada día», sonríe. «Recuerdo el revuelo con el rodaje de «Libertarias» y creo que «Tierra Baja» será otra revolución muy chula que veremos en el cine y sentiremos orgullo».







