La temporada de Irene Ciércoles sigue sumando capítulos para el recuerdo. La nadadora de Andorra se proclamó este viernes campeona de España júnior en la prueba de 200 metros estilos, imponiéndose en la categoría de 16 años con un tiempo de 2:15.88 en una final de máxima igualdad que volvió a confirmar su enorme estado de forma.
La andorrana se impuso por apenas dos décimas a Candela Arroyo, segunda con un registro de 2:16.08, mientras que Paula Medina completó el podio con un tiempo de 2:19.18. La victoria llegó tras un desenlace muy ajustado en el que Ciércoles volvió a marcar las diferencias en los últimos metros para conquistar un nuevo título nacional.
Una temporada al alcance de muy pocas
El oro llega apenas unas semanas después de que la nadadora brillara en el Campeonato de Europa júnior de Múnich, donde regresó con un espectacular botín de cuatro medallas: el oro en los 100 metros espalda, dos platas en los 50 libre y 50 espalda y un bronce formando parte del relevo español de 4x100 estilos.
Lejos de acusar el desgaste de la competición internacional, Ciércoles ha vuelto a responder al máximo nivel en el Campeonato de España. Aunque la espalda continúa siendo su especialidad, la andorrana volvió a demostrar su versatilidad al imponerse en los 200 estilos, una de las pruebas más exigentes del calendario al combinar mariposa, espalda, braza y crol.
El Europeo absoluto de París, el siguiente desafío
A sus 16 años recién cumplidos, Ciércoles atraviesa el mejor momento de su corta carrera deportiva. A principios de julio ya se proclamó campeona de España absoluta en los 100 metros espalda, logrando además la marca mínima exigida para competir en el Campeonato de Europa absoluto.
Tras cumplir con creces su objetivo de la temporada en el Europeo júnior, donde aspiraba a conquistar una medalla individual y acabó regresando con cuatro metales, la deportista turolense afronta ahora un reto todavía mayor: su debut con la selección española en un gran campeonato absoluto.
Por ello, su participación en los Campeonatos de España está siendo cuidadosamente planificada, con el objetivo de llegar en las mejores condiciones posibles al Europeo de París, donde la nueva sensación de la natación española buscará seguir confirmando que su irrupción en la élite no es una promesa, sino una realidad.









