Una de las piezas más ocultas e íntimas del traje regional aragonés femenino es ahora la protagonista de la nueva exposición del Espacio de Indumentaria de Valdealgorfa. Más de un centenar de refajos de los siglos XIX y XX, confeccionados en lana o franela encabezan la primera parte de 'Agarrado a tu cintura' con el rojo, el amarillo y el verde como los colores principales de estas llamativas prendas. "Aunque no se veían, a la mujer siempre le ha gustado llevar prendas más delicadas para el momento en el que sí que se podrían ver, como ocurre ahora con la lencería fina", ha explicado Dabí Latas, miembro de la asociación Sempiterna.
La exposición está dividida en tres partes que permiten apreciar las diferencias entre unos refajos y otros. La primera vitrina aúna las piezas de lana más antiguas y pesadas, que se elaboraron con un proceso de estampación manual a través de planchas. Ninguna de estas herramientas ha llegado a la actualidad, pero sí se puede apreciar en los estampados la numeración con la que estaban marcadas. Todas estas prendas presentan una estructura similar con una cenefa grande, que se divide en tres, e incluyen una lorza, aunque en algunas se ha retirado. "Las presentamos tal y como nos han llegado. Solo las tratamos cuando están afectadas por polilla", ha señalado Elena Guarc, miembro de la asociación local.
La siguiente recopilación de refajos, que se ubican en la parte central de la sala, es de gran valor sobre todo para los vecinos de la localidad ya que están recogidas las piezas que proceden de las casas valdealgorfanas. Se pueden apreciar como diferencia que hay refajos que son más cortos que el resto, dado que en los años 70 se permitió emplear esta prenda como pieza exterior para bailar jota. De esta colección, destaca una prenda de lana, la única de la vitrina, que Latas y Guarc consiguieron rastrear hasta un anticuario, donde la pudieron comprar.
La pieza invitada
Asimismo, otra de las piezas locales es la que ha sido elegida como pieza invitada a la exposición. Este es el único refajo que no es original, sino una reproducción, que se ha conseguido gracias a las fotografías de la época en las que se podía observar el color, la tela y el estampado de la prenda. Entre esas fotografías, varias de las cuales se han colocado junto a la pieza, está la instantánea en la que aparece una de las primeras reinas de fiestas que la llevó, Mari Carmen Ruiz, quien también ha acudido a la inauguración oficial. "Es emocionante", destacaba mientras le mostraba a otras amigas y vecinas dónde aparecía.
La última parte de la muestra de refajos está dedicada a los refajos más modernos, en los que se da cuenta del cambio de material, al ser de franela en lugar de algodón. También evolucionó la técnica de estampado, al sustituirse las planchas por cilindros que permitían trabajar los dibujos de golpe. En esta vitrina, que es la más grande, se han incluido dos indumentarias de recién nacido, a las que se han añadido algunos amuletos protectores engarzados en plata, que se usaban para ahuyentar la muerte y la mala suerte.
Por otro lado, 'Agarrado a tu cintura' incluye tres fadriqueras o pochas, que portaban los hombres en la faja y de las cuales una es de origen valdealgorfano. En la parte trasera de la sala, también se ha representado la venta de telas y la figura de un vendedor ambulante, Philippe, que recorría el Bajo Aragón Histórico con su material. Junto a él, dos maniquís muestran el cambio de moda en cuanto a los refajos cuando se cambió el volumen en las caderas por una figura más "esbelta", ha añadido Elena Guarc.
'Hambre de rojo'
La acogida de la exposición ha sido muy bien valorada por los organizadores, que han aprovechado el verano para empezar a mostrarla a los vecinos y visitantes que se lo solicitaban. En total, más de 200 personas se han acercado a esta muestra que, sobre todo, les ha sorprendido por lo colorida que es. Tanto es así, que una de las secciones ha recibido el nombre 'Hambre de rojo', debido a la predominancia de este color. Guarc ha indicado que no se sabe exactamente por qué se elegía más este color, aunque algunas teorías apuntan a que se debía a la parte más pasional y emocional vinculada al rojo. Otras, por el contrario, señalan que podría ser más económico o servir para disimular manchas como las de la menstruación.
En la presentación, los dos organizadores han estado acompañados por la alcaldesa, Reyes Gimeno, y el presidente comarcal José Miguel Celma, quienes han subrayado la importante labor de investigación y divulgación que se realiza a través de este tipo de colecciones en el Espacio de Indumentaria desde 2018.
La jornada ha contado con una exhibición de las prendas gracias a los voluntarios que se han vestido con trajes regionales para enseñar cómo se combinaban los refajos. "Se podían llevar hasta 4 o 5 dependiendo del volumen que se buscara. Uno de los que llevan nuestras voluntarias, de hecho, es una reproducción de una prenda de la vitrina central", ha comentado Latas. El cierre lo ha puesto la jota cantada en honor a la exposición.
Nueve meses de exposición
A diferencia de las exposiciones anteriores que han estado disponibles durante dos años, esta colección de refajos se podrá visitar durante nueve meses, hasta el mes de mayo aproximadamente. Debido al gran volumen de prendas de este tipo, Latas y Guarc han decidido dividirlas en cuatro muestras que darán cuenta de la gran diversidad de prendas regionales de las que se dispone. En total, se han contabilizado unas 500 prendas.
En la planta calle, se mantiene la exposición de abanicos que se presentó en mayo de este año y que recoge una gran variedad de piezas que destacan por su belleza y originalidad. Se trata de abanicos que no llevaban las clases populares, especialmente los del siglo XIX, y que siguen una cronología hasta el XX, con los abanicos españoles poniendo el broche al recorrido.
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