La Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) ha completado la aplicación del plan para evitar el ahogamiento de animales en el Canal Alcañiz - Calanda, especialmente de corzos y otras faunas silvestres. La infraestructura de 20 kilómetros se cobró la vida de 255 animales entre 2018 - 2024. Un 80,8% eran corzos, seguidos por la especie del tejón (6,3 %), jabalí (3,5 %), cabra (3,1 %) y, en menor medida, perros, ovejas, zorros y gatos, según datos de la Fundación Artemisan. También durante 2025 se registraron decenas de muertes, mientras los cazadores e instituciones reclamaban la puesta en marcha de este plan, que finalmente se ha aplicado aunque con retraso.
Las medidas correctoras, que han contado con una inversión de 100.000 euros, comprenden la colocación e instalación de nuevas rampas metálicas, instalación de líneas de boyas, introdución de nuevos cerramientos en las zonas más sensibles, en concreto en el tramo inicial del canal de Calanda-Alcaniz, mejoras en los pasos de fauna y desbrozado de toda la vegetación.
Asimismo, está previsto quese instalen más líneas de boyas a lo largo del año, las cuales ayudarán a que el animal pueda dirigirse hacia las rampas de salida. Las boyas flotan con el nivel de agua y les guían hasta la salida, tal como puede verse en la imagen de la derecha. «Hemos trabajado muy bien conjuntamente con Artemisan, han participado administraciones, gente del territorio, el Gobierno de Aragón y por supuesto la propia confederación. Estamos abiertos a que cualquier administración implemente las medidas que considere necesarias pero poco a poco se está notando ese cambio también en la sociedad», valora Rafael Arcos, jefe del Servicio de Explotación de la Confederación Hidrográfica del Ebro.
El organismo de Cuenca asegura que gracias a su aplicación ya se ha reducido la muerte de estas especies a lo largo de 2025, aunque todavía no ofrecen datos para corroborarlo porque no será hasta después de primavera cuando se pueda ver su efectividad. «Es el momento en el que suelen producirse mayores ahogamientos porque muchos machos jóvenes luchan entre ellos y el más débil suele caer al canal», añade Arcos. La aplicación de este plan, elaborado por la Fundación Artemisan, llegó con retraso y con muchos ahogamientos de por medio y no fue hasta mayo de 2025 cuando la CHE colocó una cámara de fototrampeo que permitía obtener información sobre los animales que caen.
Desde el Ayuntamiento de Alcañiz valoran su aplicación de «forma positiva», aunque piden «cautela», ya que no se conocerá su impacto real hasta que pase la primavera. «Hay que seguir por esta línea y siempre que se produzcan muertes insistir. Este año se va a poder ver con mayor certeza si funcionan, pero estamos contentos con el trabajo», defiende Ramiro Domínguez, concejal de Medio Ambiente del Consistorio alcañizano.
Cabe recalcar que este plan se puso en marcha ante la gran cantidad de animales ahogados en estos últimos años. Cada primavera, aproximadamente, se contabilizaba una media de entre 50 y 60 animales que aparecían muertos en los canales e infraestructuras de riego del Bajo Aragón. Los animales caían en el canal y no podían salir hasta que finalmente morían ahogados de forma agónica y con gran estrés. «Con medidas de bajo coste estamos teniendo bastante efectividad y siendo una referencia a nivel de España porque estamos liderando esa aplicación».
















Al menos lo estáis intentando.
Ojalá tengáis éxito por ese buen hacer y al menos una enorme satisfacción os recompense por las vidas que vais a salvar de esos inocentes animales.
ya era hora . magnifica noticia.
👍👏
Con tu actitud de escribir artículos faltando a la veracidad solo manifiestas la poca importancia y dl poco respeto que te merecen los ciudadanos, vamos, lamentable.