Recuerdo perfectamente cuando estábamos en la planta del antiguo hospital y nos preguntaban cómo nos gustaría que fuera el edificio nuevo. En ese momento, el objetivo era que estuviera listo en 2013 y en nuestro caso empezamos a trabajar en enero de 2026», dice Victoria Corriol Pallás, enfermera en el área de Dermatología del actual centro sanitario de Alcañiz.
Lo cierto es que la puesta en marcha de este hospital se ha dilatado en el tiempo más de 20 años con todo lo que ello conlleva: incógnitas, promesas incumplidas de todos los colores políticos, retrasos, paralización de las obras, un largo proceso en la compra de los terrenos para edificar y cambios en el modelo de financiación y gestión. Todo ello, mientras más de 73.000 ciudadanos de siete comarcas dependían de esta infraestructura vital para el desarrollo del Bajo Aragón Histórico.
La cronología de la promesas y construcción del hospital ha acaparado las portadas del periódico La COMARCA durante estos 20 años, de hecho, en la edición del 27 de enero de 2006 ya se titulaba con ‘El nuevo hospital, en marcha’ y no fue hasta el 1 de julio de 2025, 19 años después, cuando llegó aquella portada tan esperada por todo los bajoaragoneses: ‘El Hospital de Alcañiz inicia al fin su actividad con 240 pacientes’.
¿Qué ha ocurrido estos 20 años?
En julio de 2006 empezaron las primeras negociaciones sobre la ubicación del futuro hospital entre la DGA y el Ayuntamiento. Se creó una Comisión de Seguimiento para su construcción. Los responsables del centro sanitario empezaron con la redacción del Plan Funcional y ya se hablaba de que como máximo el hospital antiguo era viable por un plazo de 10 años.
No obstante, hay que remontarse a diciembre de 2007 cuando la consejera de Sanidad, María Luis Noeno (PSOE), anunció acompañada de la primera edil alcañizana Amor Pascual (IU) que el nuevo hospital se licitaría en 2008. Lo hizo en los futuros terrenos y con una fecha prevista de finalización de obras: 2011. Empieza a partir de ese momento, un proceso de negociación de compra de terrenos en los que se propietarios criticaban «la falta de transparencia» y alegaban que el Ayuntamiento «seguía sin negociar las permutas». Fue en febrero de 2010 cuando el consistorio alcañizano (IU - PSOE) encargó el proceso de compra de los territorios y se puso como fecha límite para adquirir el suelo en agosto de ese mismo año. El hospital se construiría en la zona de Cantagallos, pero la adquisición de esos terrenos se retrasó un año más.

Con el suelo adquirido, se inició un arduo proceso en el que, esta vez, la DGA (PSOE), anunció que las obras empezarían en 2012 y se alargarían durante cuatros años. Después también entró en debate el modelo de gestión. El Gobierno de Aragón, presidido por Luisa Fernanda Rudi (PP) con el apoyo del PAR, propuso construir el centro mediante un modelo de colaboración público - privada y externalizar algunos de los servicios.
Todo ello, supuso concentraciones a las puertas del hospital para reclamar un hospital «100% público». Dos años después, en 2014, la DGA bajo el mandato socialista de Javier Lambán dio marcha atrás y anunció que solo se externalizaría dos servicios asistenciales tras las protestas por parte de sindicatos, mareas y partidos socialistas. Lambán en campaña había prometido un hospital público terminado en 201 y en 2015 ya se dio vía libre en el ejecutivo autonómico para cambiar el modelo de gestión del Hospital de Alcañiz.

¿Cuándo empezó a construirse?
Se suponía que las múltiples vicisitudes para que el nuevo Hospital de Alcañiz fuera una realidad terminarían cuando se colocará la primera piedra y empezara así un proceso de construcción que se estimaba para cuatro años y una inversión en ese momento de 66 millones de euros.
Finalmente, en octubre de 2017 se colocó al fin la primera piedra por el presidente del Gobierno de Aragón (PSOE), solo dos días antes de la celebración de las primarias de su partido en las que optaba a revalidar el cargo. Fue un «día histórico», pero las obras no empezaron hasta cuatro meses después y terminaron paralizadas durante dos años y medio porque la empresa incumplió y la DGA tuvo que rescindir el contrato y repetir el concurso con el nuevo modelo. Se remontaron en junio de 2021, pero con un incremento del presupuesto en 40 millones de euros al volver a licitar las obras.

A partir de ese momento, siguieron su curso y en 2022 superaban el 34% de su ejecución y se mantenía los plazos previstos. Se estimaba que el centro sanitario podría estar en funcionamiento bien entrado el 2024, pero esa fecha fue cuando finalizó su construcción. A partir de allí, se dio inicio al equipamiento de sus instalaciones y vial en el que se han invertido 9,3 millones.
Apertura de las puertas
Al fin llegó. El 30 de junio de 2025 fue «un día decisivo» para la sanidad del Bajo Aragón Histórico. Tras 20 años inicio al fin su actividad con 240 pacientes al trasladar los servicios de Rehabilitación, y Salud Laboral. El consejero de Sanidad, José Luis Bancalero (PP) destacó «la transformación profunda» y también anunció que se irían implementando de forma «gradual» el resto de servicios.

Casi un año después, el presidente Jorge Azcón (PP) dio por inaugurado el centro con una visita institucional. El 2 de junio, se trasladaron las urgencias y el día 12, con el último turno de extracción de sangre en el antiguo hospital, el resto de servicios que faltaban. El viejo centro hospitalario ya parte del pasado, ahora tocará decidir en qué uso se le da edificio.













